Aceites naturales corporales

Los aceites naturales para el cuerpo no sólo son un placer para los sentidos, además, son más eficaces que la mayoría de las cremas corporales que hay en el mercado. De forma tópica no tienen contra indicaciones. Los aceites vegetales se pueden utilizar puros o combinados con los esenciales, potenciando las propiedades hidratantes y protectoras.

Los aceites naturales para el cuerpo son uno de los placeres desconocidos del cuidado diario del cuerpo, válidos para toda la familia, desde los bebés recién nacidos hasta la abuela.

Hablamos de los aceites vegetales que se pueden utilizar puros o combinados con los esenciales, procedentes de plantas. En este último caso, además, potenciamos las propiedades hidratantes y protectoras de estos aceites con las específicas de flores, semillas o cortezas con las que se mezclen.

Hay que usarlos después de la ducha con la piel aún húmeda, extender bien y dejar secar mientras se disfruta envuelto en una toalla. Si se opta por alguno de los aceites que desprenden aroma, el placer y el efecto beneficioso se multiplican.

Los esenciales, además, pueden utilizarse puros para hacer masajes, para aromatizar un baño, con tan solo unas gotas, o mezclados con mantecas corporales.

Aceite de almendra
Es uno de los aceites naturales para el cuerpo más usados y demandados. Se lo puede encontrar hasta en herbolarios y grandes tiendas sin mayor problema. Se puede utilizar solo o combinado con un aceite esencial.
Ayuda a conservar la juventud de las capas superiores de la epidermis previniendo, al mismo tiempo, la descamación. Es eficaz en los procesos de alergia, hidrata y reafirma la piel.

Aceite de argán
Hasta hace pocos años era considerado exótico y difícil de encontrar. Sólo se cultiva en una remota región del norte de África, entre Marruecos y Argelia, que ha sido declarada Patrimonio de la Biósfera.

Con las semillas de argán se fabrican, también, jabones y ungüentos.

El aceite deja la piel suave, tersa y joven. Combate las arrugas profundas, el desgaste producido por la climatología extrema (viento, frío o sol) e, incluso, por condiciones de vida poco adecuadas (ocio nocturno, tabaco, alcohol o mala alimentación).

Sirve para las quemaduras y las contracturas. El auténtico es biológico, respetuoso con la naturaleza, sostenible y emplea a mano de obra local con salarios justos.

Aceite de jojoba y palta
El de jojaba se extrae por presión en frío de las semillas del árbol homónimo. Oriundo de América, se utiliza, además, para desmaquillar y para el pelo. Es uno de los mejores aceites naturales para el cuerpo ya que no deja grasa y equilibra todas las pieles, desde las más secas hasta las que sufren de acné.

El de palta es mucho más espeso y nutritivo. Como el fruto del que procede, es rico en vitamina E y, por tanto, apto para pieles desvitalizadas en extremo.

Aceites esenciales y perfumados
Este tipo de productos, salvo excepciones, rara vez se utilizan de forma pura en los tratamientos cosméticos. Suelen ir combinados con otros aceites de base (palta, girasol, germen de trigo, almendra, etc.) para conseguir el efecto deseado.

Lo mejor es que puede utilizarse más de uno, dos o tres, según las necesidades o estado de ánimo.

Los aceites naturales para el cuerpo no solo son un placer para los sentidos, además, son más eficaces que la mayoría de las cremas corporales que hay en el mercado. De forma tópica no tienen contra indicaciones.