Tratamiento reductor con fosfatidilcolina

Conocida también como adipólisis, liposolución o liporeducción sin cirugía, la lipodisolución es un tratamiento enfocado a eliminar los cúmulos de tejido adiposo mediante inyecciones subcutáneas. Los efectos de reducción son bastante apreciables desde la primera sesión.

Tratamiento enfocado a eliminar los cúmulos de tejido adiposo, la lipodisolución realiza mediante sesiones en las que se inyecta una sustancia lipolítica derivada de la lecitina de soja que, como forma parte de las membranas celulares del cuerpo, no genera reacciones adversas.

Es un tratamiento que solo se puede aplicar en personas con poca adiposidad localizada y que tengan el peso ideal, o bien en los que tengan con un leve sobrepeso; aunque en estos casos es necesario combinar el tratamiento con dieta y actividad física.

La fosfatidilcolina es un fosfolípido presente en condiciones fisiológicas en el ser humano.

Sus funciones incluyen, junto con las sales biliares, contribuir a la solubilidad de los ácidos biliares en la bilis.
Es uno de los componentes fundamentales de las bicapas lipídicas de las membranas celulares, participa en la esterificación del colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y como surfactante pulmonar.

Es el principal componente de la lecitina, y en ocasiones ambos términos son utilizados como sinónimos.

Se sintetiza en el hígado; la yema del huevo y la soja son las principales fuentes de extracción.

Utilización terapéutica

Esta molécula fue descubierta en la URSS en 1959 y se comercializó, con patentes de Sanofi-Aventis, A. Nattermann & Cie GmBH, bajo las marcas registradas de Lipostabil y Essentiale 303, para aplicación intravenosa.

Entre sus indicaciones se incluyen el tratamiento y la prevención de las embolias pulmonaresgrasas, la arteriosclerosis, el distrés respiratorio del recién nacido, la insuficiencia hepática grave y los trastornos neurológicos. En el caso de la arteriosclerosis, su mecanismo de acción se atribuye a la activación de la enzima lecitina-colesterol aciltransferasa.

Su seguridad para uso intravenoso es alta, y se la reconoce con la categoría GRAS-status (Generally Recognised As Safe) por la FDA.
La utilización terapéutica de este fármaco ha sido muy irregular geográficamente. En algunos países, como Alemania, Austria e Italia, ha sido muy empleada, mientras que en otros, como Francia, nunca se ha comercializado.

La fosfatidilcolina se utiliza, además, en alimentación parenteral y en la elaboración de preparaciones liposomales.

Existen también múltiples productos para alimentación oral cuya base es la fosfatidilcolina o que la contienen.

En general, se comercializan como suplementos alimenticios, con supuestos fines adelgazantes, para facilitar la digestión, proteger el hígado, disminuir el colesterol, facilitar la circulación sanguínea, mejorar el rendimiento intelectual y la capacidad de memoria, etc.

La emulsión de Scott contiene fosfatidilcolina, la cual le confiere su estado líquido a pesar de ser una grasa. Igual pasa con las chocolatinas, en las cuales les da la característica de ser blandas y de derretirse en segundos si no se consumen inmediatamente.

Asi, la grasa corporal es derretida=emulsificada literalmente, para luego ser expulsada posteriormente por los órganos emuntoriales.

Aplicaciones en estética

La utilización de la fosfatidilcolina con fines estéticos parece haberse iniciado por Maggiori en 1988, quien inyectó esta sustancia para disolver xantelasmas.

Sin embargo, su popularidad parte de la propuesta de la dermatóloga brasileña Patricia Rittes, quien a partir de 1995 difundió su uso para la lipólisis de las bolsas subpalpebrales inferiores y, posteriormente, de depósitos grasos localizados en diversos puntos corporales.

La técnica ganó rápidamente popularidad y en 2003 Hasengschwandtner fundó la International Society for Lipolysis y el Network Lipolysis, que en 2006 contaba con 450 miembros repartidos por 33 países.

La fosfatidilcolina se comercializa en ampollas de 5 ml, que contienen 250 mg del fármaco.

La técnica de inyección es por vía subcutánea, a una profundidad variable, según la acción terapéutica deseada.

Mecanismos de acción

El mecanismo de acción no se conoce del todo, pero se considera que la desfosforilación de la fosfatidilcolina ocasionaría una liberación de enzimas mitocondriales, con destrucción de la membrana de los adipocitos (células grasas), y la consiguiente emulsificación de la grasa.

El mecanismo real sería, pues, una adipocitólisis, aunque también se ha venido empleando los términos: adipólisis, liposolución o lipodisolución y liporeducción sin cirugía.

Los efectos de reducción son bastante apreciables desde la primera sesión. El número de éstas depende de cada paciente, del volumen de grasa, de su metabolismo basal, del área a tratar, del exceso de peso o índice de masa corporal y  puede requerir de 6 a 10 sesiones.

Efectos secundarios locales

Tras la inyección se produce una inflamación local, con escaso eritema y edema, que dura de 2-3 días. La zona puede permanecer sensible hasta una semana.
Las indicaciones descritas para tratamiento con fosfatidilcolina subcutánea incluyen cúmulos grasos localizados, papada, celulitis, lipomas, lipomatosis, lipohipertrofias, lipodistrofias, ginecomastia, hipertrofia mamaria, deformidades tras injerto o tras liposucción y cicatrices deprimidas con áreas adyacentes de protrusión grasa.