El carbón activado: una nueva referencia para el mundo de la belleza

Se ha demostrado que el carbón activado absorbe miles de veces su propia masa en sustancias nocivas, por lo que se ha convertido en un ingrediente popular en máscaras faciales y un buen candidato para productos cosméticos de limpieza profunda y desintoxicación.

 

Pero, ¿cómo se beneficia realmente la piel de los clientes de las propiedades del carbón activado? Caracterizado por su elevada porosidad y por ser muy cristalino, el carbón activo presenta los siguientes beneficios en su aplicación en la piel:

Desintoxicante: Limpia profundamente la piel debido a sus elementos activos.

Desinfectante: La mascarilla de carbón activado tiene el poder de luchar contra las bacterias y otros organismos que se acumulan en el cutis cuando no lo cuidamos debidamente. Una piel aséptica tarda mucho más en envejecer.

Reduce el tamaño de los poros: Siguiendo en la misma línea, la propiedad depurativa del carbón actúa contra los puntos negros de la nariz; también es antiacné.

Actúa sobre el rostro graso: Esta mascarilla disminuye el sebo que se deposita en el rostro, logrando una sensación de suavidad y tersura.

 

Uso del carbón activado en estética

El carbón activado posee una cantidad enorme de microporos nanométricos, por lo que presenta una superficie muy extensa en relación a su masa. Esa superficie actúa como un poderoso agente absorbente que extrae del interior de los poros de la piel la suciedad, impurezas, bacterias no deseadas, productos químicos o exceso de aceites. En esencia, las toxinas se adhieren al carbón activado como un imán.

Cuando se utiliza en un limpiador o máscara, el carbón activado extrae el exceso de aceites no deseados de la piel, dejándola clara y suave.

Cuando se utiliza en un limpiador o máscara, el carbón activado extrae el exceso de aceites no deseados de la piel, dejándola clara y suave. Para mantener estos resultados después del tratamiento, se recomienda que los clientes sigan aplicando una máscara de carbón una o dos veces por semana, pero no más que eso, ya que puede secar la piel.

El carbón activado es totalmente natural y no añade químicos a la piel cuando se usa, lo que significa una mínima probabilidad de reacciones negativas y menos riesgo de que los poros estén obstruidos con un nuevo ingrediente que está destinado a limpiarlos.

También es muy adecuado para los clientes que sufren de brotes y acné, o solamente con la necesidad de  desintoxicar, limpiar y purificar la piel, y se puede agregar fácilmente en faciales para conseguir mejores resultados.