Salud en la Piel

La salud y el buen estado de nuestros órganos, depende en gran parte de la buena alimentación. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y cuando tenemos una alimentación deficiente, nuestra piel muestra las señales que evidencian esto. Para mantenerla en forma y prevenirla de su envejecimiento prematuro debemos optar por una dieta equilibrada donde abunden las frutas y vegetales, así como las proteínas y grasas esenciales.

Fundamentalmente nuestro cuidado diario de la piel debe responder a tres pilares básicos: la hidratación, ingerir alimentos saludables y tener una eliminación correcta de toxinas. En cuanto a la hidratación debemos ingerir una cantidad de agua suficiente para mantener la piel hidratada. La ingesta debe ser frecuente a lo largo de todo el día para evitar la deshidratación, tan perjudicial para todos los órganos y, en especial, para la piel. El estrés, la exposición al sol, las altas temperaturas, el ejercicio o la sudoración excesiva pueden aumentar los requerimientos en el consumo de agua.

Para tener una nutrición adecuada que beneficie a nuestra piel, debemos ingerir alimentos ricos en vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales tales como los Omega 3 presentes en el salmón y otros alimentos. Las frutas y vegetales son las principales fuentes de vitaminas y minerales. En adición debemos prestarle atención a las vitaminas del complejo B, las cuales Intervienen en el buen estado de la piel y en los procesos de renovación celular. Estas se encuentran en la mayoría de alimentos de origen vegetal: vegetales, frutas frescas, frutos secos, cereales, legumbres, levadura de cerveza, y en los de origen animal: carne magra, pescado y marisco, huevos y lácteos.

El ácido fólico o vitamina B9 se relaciona con la renovación celular y se encuentra mayormente en los vegetales de hoja verde, las legumbres, diversidad de frutas, los cereales de desayuno enriquecidos, el hígado y la levadura de cerveza. La Vitamina B2 o riboflavina actúa contra la seborrea, una enfermedad común de la piel. Se encuentra en la leche y sus derivados (yogur, queso), huevos, carnes, pescados, hígado, legumbres y frutos secos (almendras, nueces).La Vitamina B3 o niacina participa en la síntesis de la queratina, la proteína que le da estructura a la piel. Esta se encuentra en: carnes, pescados, vísceras y cereales integrales y frutas disecadas.

La vitamina A es probablemente la vitamina que más contribuye a mantener la piel sana y ayudar al bronceado ya que favorece el desarrollo de pigmentos en la piel. El beta-caroteno o precursor de la vitamina A no se acumula, es decir, el organismo sólo absorbe la cantidad que necesita y el resto la desecha. Como fuentes vegetales de pro-vitamina A encontramos la calabaza, china mandarina, zanahoria, tomate, albaricoques, zanahorias, espinacas, yema de huevo, alga espirulina y la alfalfa germinada.

La vitamina C es muy necesaria para la salud de la piel ya que activa sus defensas e interviene en la síntesis del colágeno, proteína que constituye el tejido cutáneo y le otorga sostén. Las chinas o frutas cítricas, la papaya el perejil fresco, el pimiento crudo, los kiwis y las fresas son excelentes fuentes de vitamina C.
La vitamina E es la vitamina antioxidante por excelencia, protege y ayuda a mejorar el tejido celular, contrarresta con eficacia el envejecimiento, ayuda a mejorar la circulación sanguínea, un factor determinante para la salud de la piel. La vitamina E se encuentra fundamentalmente en aceites vegetales, en el germen de los cereales integrales,semillas de girasol, almendras y nueces.

Entre los minerales más importantes encontramos el selenio, mineral con acción antioxidante, relacionado con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos el de piel o melanoma. Se encuentra en: carne, pescado, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras. La vitamina E, el selenio y la vitamina A actúan en conjunto, por esta razón es importante realizar una dieta muy variada que garantice la presencia de todas las vitaminas antioxidantes a la vez.El Zinc es otro mineral que forma parte de nuestra epidermis y está presente en los siguientes alimentos: carnes, vísceras, pescado, huevos, cereales integrales y legumbres.

Por ultimo preste atención a la eliminación correcta de toxinas en su cuerpo, esta acción juega un papel imprescindible el correcto funcionamiento de nuestro intestino, tanto para deshacerse de los restos innecesarios como para absorber correctamente los nutrientes elementales. Debemos evitar el estreñimiento con alimentos como los kiwis, las ciruelas pasas y los cereales integrales.

Todos ellos tienen propiedades depurativas que eliminan las impurezas de nuestro cuerpo y de nuestra piel. En fin una ingesta adecuada de frutas y vegetales, carnes, pescado, huevos y sus derivados y de lácteos, así como de legumbres, cereales y frutos secos, de acuerdo a los criterios de dieta equilibrada, resulta fundamental para la renovación y buen aspecto de nuestra piel. Una dieta equilibrada es la mejor garantía para mantener la piel sana y bonita. Combinar unos nutrientes con otros para aportar variedad a la alimentación es la regla de oro para una nutrición adecuada.