Programa de Alimentación Fisiológica: un regimen sin dieta

Comer fisiológicamente es una habilidad con la que todos nacemos, pero que se anula precozmente por las modalidades civilizadas de alimentación (dietas y excesos) y por el uso indiscriminado de alimentos artificiales que nos imponen desde que nacemos. 

Alimentación Fisiológica es un régimen sin dieta. Una modalidad de comer con la que se aprende a regular la ingesta sobre la base del hambre y la saciedad, utilizando alimentos naturales.

Pero esa capacidad innata se anula precozmente por las modalidades civilizadas de alimentación (dietas y excesos) y por el uso indiscriminado de alimentos artificiales (refinados e industrializados) que nos imponen desde que nacemos.

Esa habilidad puede ser recuperada, así como los mecanismos de autoregulación de la conducta alimentaria, el metabolismo y el peso pueden ser restablecidos.

El programa está desarrollado exhaustivamente en el libro Alimentación Fisiológica®; y enseña cómo lograr el equilibrio en el aporte calórico para adelgazar y mantenerse a largo plazo, sin pasar hambre y sin hacer mayores sacrificios. 

Claves para el éxito

Las 10 claves del programa son los denominadores comunes de la forma de comer de los flacos consuetudinarios y de los ex gordos.

Son medidas simples, posibles, médicamente sensatas y sostenibles a largo plazo porque se trata de un régimen sin dieta.

¿Qué es lo que hay que hacer?

1) Reducir el uso de alimentos refinados e industrializados.
- Utilizar preferentemente alimentos naturales. 
- Aprender a reconocer y elegir los alimentos.
- Sustituir los alimentos artificiales por alimentos naturales integrales.

2) Abandonar definitivamente las dietas (porque no sirven para adelgazar y mantenerse)
- Hay que convencerse de que las dietas no sirven.
- Las dietas producen compulsión (rebote) y adaptación metabólica (meseta).

3) Restablecer el ciclo alimentario: hambre, ingesta, saciedad, abstinencia.
- Aprender a comer sólo por hambre y sólo hasta la saciedad (o sea: abandonar los excesos).
- Aprender a reconocer el hambre estomacal.
- Aprender a reconocer la sensación de saciedad.

4) Evitar la alternancia de dietas y excesos, para poder alcanzar el equilibrio en el aporte calórico.
- Reconocer (y corregir) los errores propios de la alimentación civilizada que nos llevan, alternativamente, a los excesos y a las dietas.

5) Abandonar las conductas purgativas (ayunar, vomitar, ejercitarse, recriminarse, criticarse, etc. para bajar de peso) porque todas esas conductas conducen a los trastornos alimentarios.

6) Aprender a disfrutar de la alimentación en todo momento, obteniendo simultáneamente: nutrición, seguridad y placer (como en la lactancia).
- Lo mejor del programa es que se puede disfrutar de la comida siempre.
- El verdadero placer de comer proviene de percibir la saciedad.

7) Proveerse y disponer de alimentos naturales en cantidad suficiente en todo momento y lugar.
- Es posible. Proveerse es la estrategia secreta para recuperar el control. 
- No tenga vergüenza … Sólo hay que estar dispuesto a tener y a llevar con nosotros los alimentos naturales que más nos gustan para comer cuando tengamos hambre.

8) Involucrar gradualmente a los miembros de su grupo, sin presionarlos.
- Es la fórmula mágica para lograr una reeducación alimentaria definitiva.
- Somos seres gregarios: "Aprendemos a comer en grupo, comemos en grupo y sólo podemos modificar nuestras costumbres alimentarias erróneas si lo intentamos en grupo”.

9) Hacer alguna actividad física que le agrade, sólo por placer y en plan recreativo.
- Es el complemento ideal de Alimentación Fisiológica.

10) Implementar todas las medidas del programa simultáneamente, sobre la base de una fuerte motivación personal.