Biopéptidos, la cosmética inteligente

Con el tiempo, la piel va perdiendo la habilidad de autorrepararse. Para cubrir esa carencia aparecen los péptidos artificiales en los tratamientos de belleza. Los biopéptidos son un elemento clave en los tratamientos antienvejecimiento.

Péptidos


Los péptidos son un arma muy potente para el cuidado de la piel. Básicamente, son unas moléculas que se forman al combinar varios aminoácidos y que se encuentran de forma espontánea en la naturaleza. Si bien cumplen un innumerables funciones, la principal de todas es la de transmitir información entre las células. Es decir, comunicar a la dermis con la epidermis para conseguir una regeneración mucho más rápido en caso que ésta necesite ayuda o reparación.

Esta función se ve alterada por la edad, por lo que la piel va perdiendo la habilidad de autorrepararse. Es, entonces, cuando aparecen los péptidos artificiales en los tratamientos de belleza para cubrir esa carencia. Junto con el retinol, los antioxidantes y los AHAs, son un elemento clave en los tratamientos antienvejecimiento.

Biopéptidos y péptidos biomiméticos


Los péptidos son secuencias de aminoácidos unidas de forma similar a un collar de perlas. La secuencia de los aminoácidos y la orientación espacial de las cadenas determinan la función de los mismos, actuando a diferentes niveles de la piel.

- Envejecimiento cutáneo: estimulación de la síntesis de proteínas que forman la matriz extracelular (colágeno, elastina, fibronectina y laminina). Mejoran y aceleran la cicatrización de la piel. Regeneran y reestructuran la epidermis.

- Protección solar: estimulan la actividad de los melanocitos y la producción de melanina, atenúan las reacciones inflamatorias de la piel, regulan las citoquinas pro-irritantes y protegen al ADN contra radiaciones UVA y UVB.

- Blanqueadores: suprimen la actividad de la hormona estimulante de los melanocitos y la síntesis de melanina.

- Reafirmantes: inhiben la degradación del colágeno y la elastina contra daños causados por el ambiente externo (UV, polución, etc.) o el propio envejecimiento.

Péptidos biomiméticos


Los péptidos biomiméticos son estructuralmente idénticos a los presentes en la piel y actúan en los mecanismos fisiológicos con una especificidad elevada, a muy bajas concentraciones y con excelente relación pureza-seguridad.

No son una copia exacta de la secuencia de aminoácidos, ya que son de menor tamaño y están compuestos exclusivamente por las secciones activas del péptido correspondiente. Además, no poseen riesgos de sensibilización, tienen excelente penetración en la piel y con acciones biológicas bien definidas.

Actúan directamente en el tejido cutáneo a través de receptores, comportándose como antagonistas o agonistas de mecanismos celulares, modulando, controlando y regulando sus funciones bioquímicas.

La cosmética inteligente


Según la estructura con la que se los haya dotado, los biopéptidos, para combatir el envejecimiento prematuro, envían diferentes mensajes a las células, por lo general para estimular la producción de colágeno en las capas más profundas de la piel. Con el uso cotidiano, esto se verá reflejado en la superficie de la dermis.

Por eso se los utiliza en muchas cremas antienvejecimiento para tratar y combatir las primeras arrugas. Es que, precisamente por este aspecto selectivo inteligente que los caracteriza, los biopéptidos se ocupan a la perfección de estimular todos los procesos de regeneración, rellenando cada una de las arrugas desde adentro.