Nuevo invento checo combate falsificaciones en productos cosméticos

Científicos checos han ideado una nueva tecnología basada en nanopartículas de plata,  capaz de descubrir falsificaciones en diversos productos, que engloban bebidas alcohólicas y productos cosméticos, entre otros. Un cierre químico, que se puede abrir solo por medio de una llave nanométrica.
Con este método, los autores del proyecto se proponen combatir las imitaciones que están en el mercado, pudiéndose realizar en cualquier lugar de manera rápida.
Los investigadores insertan en el sistema un cierre químico, que conoce solo el fabricante, y luego con la llave de nanomaterial, hecha de nanopartículas magnéticas y de plata, se encuentra el cierre fácilmente de manera selectiva.
A tenor de la cantidad de falsificaciones en cosmética que están en el mercado, este método pretende combatir este problema y de forma económica, puesto que es un método de una inversión única de 3.700 euros por una máquina modificada capaz de realizar este análisis. Los costes por el propio cierre se computan en unidades porcentuales de la respectiva producción, según el precio del cierre se puede cuantificar en décimas porcentuales del precio del respectivo producto.
Este sistema es además muy rápido a la hora de detectar los productos falsificados. Otra ventaja es que puede utilizarse en cualquier lugar. Es flexible, y permite cambiar la pareja cierre-llave fácilmente.
Una protección barata
Dicen que hasta el 40% de los perfumes fabricados en China son falsificaciones. La ventaja del nuevo método de protección de la autenticidad del producto es un coste muy reducido, según destacó el coautor del invento, Václav Ranec.
 "Los gastos no son elevados. Se trata de una inversión única de unos 3.700 euros por una máquina modificada capaz de realizar este análisis. Los costes por el propio cierre son computables en unidades porcentuales de la respectiva producción, o sea que en proporción el precio del cierre se puede cuantificar en décimas porcentuales del precio del respectivo producto”, señaló.
Otra ventaja es la rapidez con la que el nuevo sistema es capaz de detectar los productos falsificados. De hecho, puede servir como detector ambulante.
"Se puede utilizar en cualquier lugar. Si alguien nos pide que verifiquemos la autenticidad de un producto en un almacén de distribución, somos capaces de llegar al lugar y comprobarla en unos minutos”, matizó Ranec.
Los autores aseguran que la materia agregada no es dañina para la salud, ya que se introduce en los sistemas en concentraciones ínfimas.